CONVIVIR CON BIENESTAR SOCIOEMOCIONAL

EL SUTEP EXIGE ESTABLECER LA DIRECCIÓN NACIONAL DE TUTORÍA Y DISCIPLINA ESCOLAR
La escuela como espacio de formación y convivencia
Las instituciones educativas deben ser espacios destinados a facilitar saberes y conocimientos. También deben ser lugares privilegiados para aprender a vivir juntos, en armonía, compartir, crear y desarrollar la justicia social, la equidad y la inclusión, así como construir ciudadanía.
La escuela debe promover que, con la mediación pedagógica, tanto estudiantes como docentes sean protagonistas y constructores de sus logros de aprendizajes, fomentando el espíritu crítico, la interculturalidad y el pensamiento divergente y creativo.
Transformaciones en la concepción del trabajo docente
En América Latina, desde la década de los 80, se ha producido un proceso de transformación respecto a la concepción del trabajo docente. Se comenzó a reemplazar el concepto de docente por el de "facilitador" y a poner énfasis en el aprendizaje, dejando de lado el binomio enseñanza-aprendizaje como un proceso integrado y excluyendo a la pedagogía como ciencia fundamental de la educación.
En la década de los 90, se empezó a priorizar matemáticas, la comunicación y las tecnologías, vinculadas principalmente con las necesidades del mercado. El enfoque ha traído como consecuencia que la formación ciudadana, las Ciencias Sociales, las Humanidades y las Artes hayan terminado siendo consideradas, en muchos casos, áreas educativas de segunda importancia.
El debilitamiento de la autoridad en las instituciones educativas
En el Perú, hace más de 15 años se ha desarrollado una narrativa que busca responsabilizar a los maestros de los problemas de la educación. Se ha restringido la autoridad del director, del docente y del auxiliar de educación dentro de las instituciones educativas.
Para fortalecer esa narrativa, se ha facilitado la intervención de INDECOPI (en colegios privados), la DEFENSORÍA DEL PUEBLO, las DEMUNAS, la CONTRALORÍA, entre otras instituciones, en temas relacionados a la vida escolar.
Asimismo, se ha implementado el Sistema Especializado en la Atención de Casos de Violencia Escolar (SISEVE), para amedrentar y destruir la honorabilidad de los EDUCADORES PROFESIONALES.
Consideramos que este sistema ha generado que los estudiantes tengan libertad de hacer lo que mejor les parezca, sin mecanismos de orientación y acompañamiento, incluyendo la presentación de denuncias sin sustento.
Convivencia escolar, bienestar socioemocional y disciplina positiva
Creemos que este mecanismo, lejos de contribuir a fortalecer la convivencia, se ha convertido en un instrumento que debilita la autoridad del docente y auxiliares, generando una cultura de temor y desconfianza dentro de la escuela. Pero, además, afecta todo esfuerzo de formación ciudadana en valores, así como la convivencia formativa y armoniosa.
El lamentable suceso en el Liceo Naval Almirante Guise genera que el SUTEP reitere su permanente disposición a promover la convivencia escolar, el bienestar socioemocional y la disciplina escolar positiva.
Sin embargo, consideramos que ciertas normas emitidas por el propio Ministerio de Educación han generado condiciones que debilitan la autoridad educativa de directores, maestros y auxiliares, dificultando la construcción y conservación de una cultura de paz en las aulas.
La creciente carga burocrática de los maestros
A esto se suma la creciente carga burocrática que deben sobrellevar los maestros. Nos referimos a la preocupación excesiva por documentos e informes y no por la parte pedagógica y de formación que corresponde al docente.
Ello reduce el tiempo destinado a la reflexión, el diálogo y el acompañamiento a los estudiantes, y que solo sirven para que algunos funcionarios lo utilicen como evidencias para justificar su trabajo.
Exigimos establecer la Dirección Nacional de Tutoría y Disciplina Escolar
Defendemos la disciplina escolar positiva como parte de la formación integral y no como un mecanismo exclusivamente sancionador.
Exigimos modificar las normas que debilitan la autoridad de docentes y auxiliares, dando paso a recuperar los espacios de diálogo con los estudiantes y a establecer con ellos normas de convivencia.
Demandamos al Ministerio de Educación que se establezca la Dirección Nacional de Tutoría y Disciplina Escolar, no con un criterio orientado a promover la buena convivencia y el bienestar socioemocional formativo.
INVOCAMOS A LA COMUNIDAD EDUCATIVA, MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA, A TRABAJAR JUNTOS EN TORNO AL MARCO DE LA TUTORÍA DOCENTE Y AL MINEDU A FORMULAR NORMATIVA IDÓNEA AL RESPECTO.
Lucio Castro Chipana
Secretario General
CEN SUTEP
Alfredo Velásquez Acosta
Secretario de Asuntos Pedagógicos
CEN SUTEP