Lucio Castro: La educación necesita hechos concretos, presupuesto y participación de los maestros

Nicolás Lúcar: El ministro de Educación ha presentado una serie de medidas y uno de los temas que ha generado discusión es la evaluación de los maestros. Actualmente ya existen procesos de evaluación. ¿Cuál es la posición del SUTEP?
Lucio Castro: Desde 2012, con la Ley de Reforma Magisterial, existen cuatro tipos de evaluaciones que se han venido implementando. Producto de estos procesos tenemos más de 120 mil maestros nombrados, cientos de miles que han ascendido de escala y docentes que han accedido a cargos directivos.
El tema de la evaluación está incorporado en el magisterio. Por eso, lo señalado por el ministro no nos parece nuevo. La evaluación para el magisterio es un deber profesional y consideramos que es necesaria, pero debe realizarse en el aula y con capacitación previa.
No se trata únicamente de evaluar cuánto conocimiento o información posee un maestro, sino su desempeño en el aula: su capacidad de transmitir conocimientos, estimular el espíritu crítico de los estudiantes y contribuir a reducir las brechas de aprendizaje.
Nicolás Lúcar: Otro de los grandes problemas es la infraestructura educativa. ¿Qué opinión tienen sobre las medidas anunciadas?
Lucio Castro: La gran mayoría de instituciones educativas del país no están saneadas en términos de documentación. Si más del 50 % de las instituciones educativas tiene que ser destruida, reconstruida o remodelada, eso no será factible si previamente no existe saneamiento físico y legal.
En ese punto consideramos que acelerar el proceso de saneamiento es una medida necesaria.
Nicolás Lúcar: También se ha propuesto una hora de lectura con participación de los padres de familia y acompañamiento de los docentes. ¿Cómo debería implementarse?
Lucio Castro: Consideramos que todavía es una propuesta que debe traducirse en normatividad y documentos concretos. Ya existe un plan de estudios, una distribución horaria en los colegios y el año escolar está avanzado.
Entendemos que una propuesta de esta naturaleza tendría que ser pensada para el próximo año y, principalmente, debe contar con la participación de los actores de la educación.
Muchas políticas han fracasado precisamente porque los actores centrales no participaron en su elaboración. Esperamos que esta sea una oportunidad para construir políticas que puedan tener éxito y contribuir a la educación de calidad que demanda la población y el magisterio.
Nicolás Lúcar: ¿El SUTEP se ha reunido con el ministro de Educación?
Lucio Castro: Hemos tenido reuniones y hemos encontrado predisposición para conversar sobre evaluación y presupuesto. Pero una cosa es la conversación, donde uno puede encontrar buena voluntad, y otra son los documentos.
El proyecto de presupuesto ya está en el Congreso y ahí veremos realmente cuáles son las prioridades para la educación.
Nicolás Lúcar: ¿Qué observaciones tienen sobre el presupuesto destinado a Educación?
Lucio Castro: Este año se han destinado alrededor de S/48 mil millones y para el próximo se plantean S/49 mil millones. Es un aumento nominal, pero consideramos que no representa un incremento real frente a las necesidades que existen.
No se precisa cuánto será destinado a infraestructura, pese a la enorme brecha existente. Tampoco encontramos respuestas suficientes sobre alimentación de los estudiantes, recursos tecnológicos, dignificación de los trabajadores y capacitación.
La capacitación de 426 mil docentes necesita presupuesto. No puede quedarse solamente en una afirmación: tiene que existir documentación y recursos.
Pedimos que los buenos deseos se conviertan en hechos concretos. Si existen medidas concretas que beneficien a la educación y a sus trabajadores, estaremos dispuestos a respaldarlas.
Nicolás Lúcar: Cualquier reforma educativa necesita también el compromiso de los maestros. En ese contexto, ¿qué debería ocurrir con el currículo?
Lucio Castro: La educación no va a avanzar si se pretende resolver todos sus problemas atendiendo únicamente el currículo o solamente la infraestructura.
Para conseguir calidad educativa hay que abordar de manera integral e interrelacionada la infraestructura, al estudiante, al docente y al currículo, y el Estado debe asumir su responsabilidad con la educación pública.
También debemos mirar con objetividad las evaluaciones internacionales. Una prueba estandarizada no necesariamente refleja todas las condiciones en las que aprende un estudiante. No se encuentra en la misma situación un niño que tiene todas sus necesidades cubiertas que otro que llega al colegio con hambre.
Por eso exigimos una mirada integral de todos los factores que intervienen en la educación.
Nicolás Lúcar: En la discusión sobre la reforma curricular también se ha hablado de retirar contenidos considerados ideológicos. ¿Cuál es su posición?
Lucio Castro: Plantear la desideologización de la educación nos parece un error. La educación debe ser un mecanismo que garantice igualdad de oportunidades y equidad.
Cuando hablamos de estos temas, lo central debe ser el estudiante. Necesitamos sentarnos, planificar y establecer la pertinencia de los contenidos de acuerdo con cada edad y cada etapa.
Más allá de las posiciones ideológicas que puedan existir, debemos buscar consensos que permitan ofrecer una educación pertinente y oportuna.
Nicolás Lúcar: Uno de los temas que ha generado mayor controversia es la educación sexual y el tratamiento de la diversidad en las escuelas. ¿Cómo debería abordarse?
Lucio Castro: La educación sexual tiene que corresponder a cada etapa de la vida de los niños y adolescentes. No se puede brindar a un niño de ocho años información que corresponde a un adolescente.
Vivimos, además, en un contexto en el que niños y adolescentes tienen acceso mediante las redes sociales a una enorme cantidad de información. La escuela debe contribuir a brindar información adecuada, pertinente y oportuna.
También debemos promover desde la primera infancia la igualdad entre hombres y mujeres, así como la tolerancia, inclusión, respeto y no discriminación.
Cuando hablamos de homosexualidad o lesbianismo, no se trata de promover ni condenar, sino de educar en el respeto y evitar que estudiantes sean víctimas de bullying o discriminación.
Nicolás Lúcar: Precisamente, el bullying y la salud mental se han convertido en problemas muy serios dentro de las escuelas. ¿Qué está faltando?
Lucio Castro: El bullying ha generado situaciones muy graves y está directamente relacionado con la salud mental. Allí los psicólogos pueden cumplir un papel central dentro de las instituciones educativas.
Existe normatividad que establece la presencia de profesionales de psicología en las instituciones educativas, pero encontramos una desatención de parte de los distintos gobiernos y autoridades.
Estamos hablando de problemas sensibles que necesitan una mirada profesional y atención efectiva.
Nicolás Lúcar: Hay otra discusión importante: ¿qué historia del Perú debemos enseñarles a nuestros estudiantes?
Lucio Castro: La historia debe reflejar los hechos tal como ocurrieron. Tiene que servir para conocer nuestro pasado, aprender de él y evitar repetir los errores.
En el caso del terrorismo, debe explicarse el enorme daño que Sendero Luminoso ocasionó al Perú, pero también los errores y las graves violaciones de derechos humanos que ocurrieron durante el proceso de enfrentamiento.
Reconocer los errores permite aprender. Por eso los materiales educativos no deberían tener omisiones ni ocultamientos. Los hechos deben enseñarse tal como ocurrieron, con sus aprendizajes y lecciones para las nuevas generaciones.
Nicolás Lúcar: Para terminar, pese al diálogo con el Ministerio de Educación, el SUTEP ha acordado trabajar la preparación de un paro nacional. ¿Cuáles son las razones?
Lucio Castro: La última Asamblea Nacional del sindicato acordó trabajar la preparación de un paro nacional por diversas razones.
Una de ellas está relacionada con el proyecto de presupuesto para el próximo año, donde consideramos que la atención destinada a Educación resulta insuficiente. Tampoco vemos consignadas diversas demandas de los trabajadores ni el cumplimiento de compromisos pendientes.
También existen preocupaciones por medidas laborales y por temas que hemos planteado resolver mediante el diálogo.
El trabajador expresa su disconformidad cuando sus demandas no encuentran solución y por eso hoy se plantea preparar un paro nacional. Su realización tendrá que ser determinada oportunamente por las bases.
El SUTEP siempre ha sido una institución dialogante. Si las autoridades con capacidad de decisión nos convocan para plantear soluciones concretas, nos sentaremos a dialogar. Si hay solución, bien; y si no la hay, la responsabilidad corresponderá al Gobierno.