Gamaniel Villegas Poma: maestro luchador que partió defendiendo el derecho a una pensión digna

La noticia de su fallecimiento ha generado consternación e indignación entre los maestros del país. Gamaniel Villegas Poma falleció cuando retornaba a su natal Huánuco, luego de participar en la masiva movilización convocada por el SUTEP en Lima, donde cientos de docentes exigieron al Ministerio de Economía y Finanzas la reglamentación de la ley que garantiza pensiones dignas para el magisterio cesante y jubilado.

Hasta el último momento, el maestro Gamaniel mantuvo firme su compromiso con la causa sindical. Viajó a la capital impulsado por la convicción de que la lucha colectiva es el camino para conquistar justicia y dignidad para quienes dedicaron su vida a formar generaciones de peruanos. Su presencia en la jornada de protesta fue una muestra de consecuencia, compromiso y lealtad con los principios que defendió durante toda su trayectoria.

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Desde el magisterio organizado se señala que la muerte de este maestro luchador no puede desligarse de la realidad que enfrentan miles de jubilados que sobreviven con pensiones insuficientes. El SUTEP responsabiliza políticamente al Gobierno por la permanente postergación de las demandas de los maestros cesantes y jubilados, una situación que condena a muchos educadores a vivir en condiciones de precariedad durante la etapa final de sus vidas. La insensibilidad de las autoridades y la demora en atender una problemática urgente continúan profundizando las brechas de desigualdad y abandono.

La lucha de Gamaniel Villegas Poma trasciende su propia historia personal. Su ejemplo representa la resistencia de miles de maestros que exigen reconocimiento, justicia y respeto. Por ello, el magisterio lo reconoce como un símbolo de la lucha por las pensiones dignas y como un referente de la defensa consecuente de los derechos de los trabajadores de la educación.

El Comité Ejecutivo Nacional del SUTEP expresó sus más sentidas condolencias a sus familiares, amigos y compañeros de lucha. Asimismo, reiteró el llamado al Gobierno para que atienda con urgencia la dramática situación que enfrentan los maestros cesantes y jubilados, garantizando el cumplimiento de las normas aprobadas y el reconocimiento efectivo de sus derechos.

Hoy el nombre de Gamaniel Villegas Poma queda grabado en la memoria colectiva del magisterio peruano. Su ejemplo seguirá acompañando cada movilización, cada demanda y cada conquista de quienes continúan defendiendo una educación pública de calidad y condiciones de vida dignas para los trabajadores de la educación.

Honor y gloria para quien entregó su vida por una causa justa.

Gamaniel Villegas Poma, presente.

¡Cuando un maestro muere, nunca muere!

¡Cuando un luchador muere, nunca muere!