Primero de Mayo: la lucha obrera que sigue viva en el magisterio peruano

El Primero de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, es una fecha de reflexión y conmemoración de las luchas más emblemáticas de la clase trabajadora a nivel mundial. Su origen se remonta a 1886, cuando miles de obreros en Chicago salieron a las calles para exigir la jornada laboral de ocho horas. Aquella histórica movilización fue duramente reprimida, pero marcó un antes y un después en la conquista de los derechos laborales.

Desde entonces, esta fecha se ha convertido en un símbolo de lucha, dignidad y organización. En ese marco, el SUTEP reafirma su compromiso como el único sindicato mayoritario del magisterio peruano, recordando que los derechos no se regalan, sino que se conquistan en las calles, con unidad y organización.
Gracias a esa lucha sostenida, hoy el gremio docente ejerce la negociación colectiva con el Ministerio de Educación, un derecho fundamental que ha permitido alcanzar avances importantes para el magisterio nacional. Sin embargo, aún existen demandas urgentes que requieren atención.

Entre ellas, destaca una plataforma clara y justa: mayor presupuesto para la educación, reglamentación y financiamiento para la ley de pensiones dignas, el cumplimiento del pago del 30% por preparación de clases y evaluación, así como el pago de beneficios como CTS, ATS, subsidios y sepelio. A ello se suma el cumplimiento del bono de 487 soles, pendiente desde 2025.
En este Día Internacional del Trabajador, también se alza la voz frente a las injusticias persistentes. Especial atención merecen los maestros cesantes y jubilados, quienes, tras dedicar su vida a la educación, hoy reciben pensiones que no garantizan una vida digna.
Asimismo, se continúa impulsando la implementación efectiva del proyecto de ley 4786, promulgado pero aún pendiente de reglamentación y de un presupuesto adecuado, una lucha que el gremio viene sosteniendo con firmeza desde 2023.
A esto se suma la preocupación por las condiciones en las que miles de docentes ejercen su labor. Muchas escuelas presentan infraestructuras deterioradas y existe una brecha educativa que supera los 174 mil millones de soles, reflejo de un sistema que aún necesita profundas mejoras.

Esta no es solo una lucha del magisterio. En el Día Internacional del Trabajador se reafirma que la causa es también por los estudiantes, por su derecho a recibir una educación digna y de calidad, y por el futuro del país.
Este 1 de mayo es un recordatorio de que aún queda mucho por hacer. La organización, la unidad y la lucha continúan siendo fundamentales. Porque la educación se defiende. Porque los derechos se conquistan con perseverancia.
El SUTEP está presente: en la lucha de ayer, hoy y siempre.